domingo, 30 de septiembre de 2012

Siete días para la III Carrera Popular Villa de Baides


Carrera en la Provincia de Guadalajara que se ha consolidado como punto de encuentro los socios y amigos del Club Maratón Guadalajara. Organizada por la Asociación Cultural Club Deportivo Baides.

viernes, 21 de septiembre de 2012

MARATÓN RIALP MATXICOTS


Por Sandra.

Pues sí, un inicio de temporada un poco tardío pero no hay mal que cien años dure y después de una larga lesión y achaques varios ahora sí me veía con ganas.

El año pasado tuve la suerte de participar en la Rialp Matxicots Extrem, una preciosa aunque durísima prueba de 82 km con 7200 m de desnivel positivo.  Inicialmente me planteé repetirla  este año pues mis sensaciones en los últimos meses eran buenas y  me sentía fuerte pero me pareció más prudente no quemar todos los cartuchos e iniciar la temporada con la Maratón que este año presentaba un nada despreciable desnivel positivo de  3400 m.


Ya en la zona de salida note que la participación en ambas pruebas se había duplicado y había mucho más ambiente.  A las 5:30 pistoletazo de salida para los corredores de las Extrem y a las 6:00 tras pasar el control de material  se inició mi prueba.

Luz de frontal a tope y ascensión suave por sendero hasta Llesui en la que me esforzé para trotar lo más posible, después sabia que el terreno era bastante menos corredero y más favorable para mí .Este año el objetivo era ganar algo de tiempo en los tramos en los que se podía correr y creo que sí lo he conseguido. Que bien me han venido esas tiradas largas con Montero y Francisco Muñoz.


Ya con luz del día se divisaba el Montsent, majestuoso con sus 2870 metros, primer pico al que ascenderíamos. El año anterior me gusto mucho la subida y este no iba a ser menos. Cogí buen ritmo e inicie la ascensión con mucha energía  disfrutando de la pendiente que te obligaba en muchos tramos a echar las manos y sabiendo que en este terreno es el único en el que puedo sacar ventaja. Avancé muchas posiciones durante la subida pero ahora  tocaba sufrir al bajar  por un canchal de piedra fina con una pendiente brutal…

Me bloqueo mucho en ese terreno y encima este año voy sin bastones. Intente acordarme de cómo baja Miguel en estos tramos metiendo talón y simulando esquiar y bueno no baje muy fina pero al menos no caí al suelo. Después nueva subida al Montorroio y ahora sí tramo de bajada infinitamente más cómodo  por laderas de hierba en las que a pesar de todo, me dí algún culetazo.


La carrera proseguía y me encontraba bien, con fuerza y corriendo en todos los tramos donde el terreno era más suave. Sorpresa cuando me encontré a Miguel que subía en dirección contraria y me dio ánimos acompañándome un tramo de bajada hasta Caregue. Ahora tocaba de nuevo subir, este tramo era nuevo respecto al año anterior, una subida de sólo 400m pero que a estas alturas ya se notaba en las piernas aunque me las apañé para ser la chica más rápida en este tramo según ví luego en los tiempos por tramo. De nuevo tras iniciar la bajada me vuelvo a encontrar con Miguel que me anima a esforzarme. Quedan unos 5 km y esto está casi hecho. 


Cuando nos separan del recorrido de la Extrem pienso que hubiera querido continuar y esa es la sensación con la que quería acabar, con ganas de más… Los últimos km son muy cómodos de bajada. Finalmente entró en 6 h 35, 2º posición femenina, 19 de la general. 


Buen estreno de temporada, impensable hace unos meses. Destacar que las tres primeras chicas entramos en meta entre los 20 primeros de la general de un maratón con 132 llegados a meta. Enhorabuena a todas las otras participantes por el gran nivel y muchas gracias a los organizadores.


lunes, 27 de agosto de 2012

Circular Refugio Meicín- Tuiza de Arriba- Collado del Viso- Collado del Trave- Peñallana (2052m)-Prau del Albo(2123m)-Canalón Oscuro-Refugio Meicín.


En nuestra segunda jornada en el macizo de Ubiña decidimos realizar esta larga travesía circular en la que una buena visibilidad era muy importante para completar el recorrido sin perdidas, en un macizo poco visitado y con grandes desniveles y fuertes pendientes, en las que enriscarse puede suponer un grave peligro de caídas. El día prometía ser despejado, aunque la evolución del mismo nos puso en un compromiso que no imaginábamos una vez nos encaminamos valle abajo hacia Tuiza.

Ultima parte del cordal que deberíamos de transitar hoy. La foto está tomada el día anterior.

Tras sobrepasar el pueblo y con la imponente Peña Ubiña siempre a nuestra espalda, comenzamos una larga subida hacia el primer collado, el del Viso, en el que un grupo preciosos caballos pastaba bajo la atenta mirada de un furtivo zorro que tampoco nos quitó ojo a nosotros mientras remontaba la ladera. Girando hacia el norte rodeamos una imponente peña tras la cual se encontraban las pendientes del Tapinón y Siegavala, larguísimas y regulares a las que Joaquín nos confesó que no quita ojo en invierno ya que son un paraíso para el esquí de montaña en este paraje. 


Hasta el primer collado. Tuiza está oculto abajo tras la ladera.

Tras seguir cambiando rumbo hacia el este y cuzar la collada del Trave dimos con las impresionantes espaldas de los gigantes antes mencionados, que consisten en unas espectaculares paredes verticales de caliza, horadadas por cuevas en las que no se hace difícil imaginar osos, y cuya base se adorna de extensísimos canchales de derrubios de ladera por los que transitamos nosotros, haciendo huir a decenas de corzos y rebecos a nuestro paso. La vista es impresionante ya que las lleras formadas por centenares de miles de piedras acaban en hoyas características del paisaje kárstico.


En esta zona perdemos una trazada clara y perdemos bastante tiempo remontando la cara noreste del Peña Llana, dando vista al Campanario del que me arrepiento no tener ninguna foto desde esa perspectiva que que su apariencia es la de un pequeño Dru.

Finalmente tras superar Peña Llana atravesamos Cheturbio, desde donde damos vista a Tuiza que parece una miniatura desde aquí. Remontando el valle del Retertorio alcanzamos el cordal que une el Fariñentu con el Prau del Albo. Ya hemos decidido no subir al primero, vamos con prisa ya que en cuestión de minutos vemos ascender la niebla por el valle, nos queda mucho recorrido y la bajada sin conocerla puede resultar peligrosa mientras que el retorno se hace ya muy pesado.

Tuiza Arriba y Tuiza Abajo.

Cheturbio.


El avance hacia el este se hace algo lento y viendo que la niebla se nos echa encima decidimos bajar unos cien metros para ver como evoluciona un empinado valle que sabemos que desemboca entre Tuiza y el Meicín. A mi no me gusta nada bajar a ciegas por laderas tan empinadas como esta, cubierta de una vegetación verde intenso agarrada a la pendiente. No es difícil que uno acabe colgado sobre un resalte de roca que haga imposible el descenso. Mis sospechas se confirman cuando la pendiente hacia abajo se pronuncia de tal manera que el descenso se hace peligroso ya que hay que “asomarse” para ver que se tiene más abajo.

Tras el sobre esfuerzo realizado para recuperar el cordal la niebla se nos viene definitivamente encima. Avanzamos flanqueando por el sur lo que suponemos que son las peñas cimeras del Alto de la Llera y Pico de la Palazana. No hay visibilidad hacia abajo y no encontramos por donde rodear el Pico del Canalón Oscuro, que a modo de gendarme nos impide cruzar a la Forqueta del Portillín, nuestra puerta de descenso. Por su norte y sur solo encontramos el vacio, paredes de roca y niebla. Bloqueados y en la niebla al menos creemos saber donde estamos y en este punto tenemos tendríamos hacia el sur una empinada bajada en la niebla que pensamos es el Canalón Oscuro. 

Aspecto de la zona, la foto tomada al día siguiente sin niebla desde los Fontanes. A la derecha el pequeño collado que buscamos para bajar hacia el valle de detrás, donde se encuentra el refugio. En la zona central el área en que buscamos como sobrepasar el pico del Canalón Oscuro.


No sin incertidumbre iniciamos el descenso hasta que comenzamos a ver trazas de sendas de vacas (he visto vacas en sitios muy complicados), que nos van confirmando por su aspecto que vamos muy bien. Finalmente dejamos la niebla para ver abajo el Refugio. Hemos elegido como alternativa el mejor sitio posible y vamos directos a un merecido descanso, físico y hoy también mental.

lunes, 6 de agosto de 2012

Pena Ubiña( 2417), Peña Ubiña Pequeña ( 2197), Peña de Cerreos ( 2101). Julio 2012

Desde hace ya algunos años viene rondando por nuestras estanterías un libro de esos que contienen un mapa y fotos antiguas, de un lugar desconocido por nosotros y relativamente poco visitado.


Se trata de la reproducción hace ya 23 años de una obra publicada en 1958, titulada “El Macizo de Ubiña”, de José Ramón Lueje. Sus descripciones, datos e impresiones son magistrales y hace ya algún tiempo que nos conducíamos por los hitos leyendo sus líneas:

“El Macizo culmina la zona central de Asturias, arrumbado contra las honduras del mediodía. Está a la línea misma del Cabo Peñas, el más pronunciado saliente que penetra en el mar y, sobre esa, la mayor anchura de tierra asturiana, se asienta el basamento de su colosal fortaleza. Por capas concéntricas que se superponen y ascienden en la distancia, se van levantando sus excelsas alturas que alcanzan en el supremo vértice de la Peña Ubiña los 2.415 metros.”

Recorrido que hemos realizado la primera jornada. La foto la tomamos al día siguiente desde el Prau Albo.

Ya decía Jovellanos en sus diarios de viaje: “…a la derecha la famosa peña Ubiña, que se cree ser la más alta de España. Verse desde tierra de Segovia y desde muy dentro del mar. Los de Cudillero, que navegan por ella, la llaman Becerra; va a dar al concejo de Lena.”

Para nosotros el viaje desde Guadalajara tuvo sus más y sus menos, con una equivocación gracias a un error en Google Maps y también reproducido en nuestro TomTom, que nos guiaba hacia un puerto por una carretera inexistente desde la Babia, directamente a Tuiza de Arriba. Finalmente y por Campomanes llegaríamos a nuestro destino. Desde allí deberíamos  caminar poco más de media hora hasta el Refugio Vega del Meicín que sería nuestra base de operaciones durante los próximos días.

Foto tomada durante la segunda jornada, abajo oculto el pueblo de Tuiza, en el centro de la foto mas o menos el Meicín. Arriba destaca  la Peña Ubiña

El Refugio Vega del Meicín nos dejo con la boca abierta desde el primer momento. Está en un lugar estratégico desde el que se obtienen unas vistas impresionantes del macizo en el que destaca la espectacular Peña Ubiña. Tuvimos la suerte de estar solos la mayoría de los días y degustar unos increíbles y reconfortantes potes y carnes de la zona preparados por Joaquín, el guarda del refugio al que mandamos un saludo desde estas líneas.



Atardecer mágico en la Vega del Meicín. Joaquín nos obsequia acompañando el momento con la gaita asturiana, en un marco ideal para disfrutar del solemne sonido. Gracias.




La verdad, que hemos estado como en casa… otro encanto a destacar de este refugio es el hecho de que puedes relajarte y olvidarte de todo observando el comportamiento de las muchas vacas, caballos, ovejas y burros que se acercan por allí.

1ª jornada: 
Pena Ubiña( 2417)- Peña Ubiña Pequeña ( 2197)- Peña de Cerreos ( 2101). Desn. +1445m

Nuestro planteamiento para esta jornada era ascender desde el refugio a Peña Ubiña, bajar y subir a Peña Ubiña Pequeña, menos alta pero con unas vistas igualmente increíbles y si nos veíamos con fuerzas subiríamos también a la Peña Cerreros para después volver al Meicín.

El día amaneció con sol, desde el refugio del Meicín dimos vista a la cumbre que queríamos ascender justo antes de que nos envolviera la nieva asi que nos pusimos a ascender en dirección al Alto de Terreros. Los desniveles en esta zona son muy abruptos  y el día tal y cual lo habíamos planteado iba a ser un sube y baja continuo.

Tras emerger por encima de la nube que se asomaba por el collado, seguimos una fila de estacas que cercan los puertos de pasto para afrontar una dura y exigente subida directa por la cara oeste-suoeste, trepando sin dificultad el tramo final por una canal que nos dejó en la cumbre misma.

Al fondo Peña Rueda, en el centro el Fariñentu y mas cerca Pico del Canalón Oscuro, areas de campeo de la segunda jornada.

Cima

Con mar de nubes, Cerreos abajo.

Llegamos sólos a la cima, habíamos subido a muy buen ritmo y nos entretuvimos un poco, disfrutando de las vistas y viendo por donde deberíamos seguir. Un grupo que subía desde Torrebarrio en León nos indicó y acompañó un rato hasta indicarnos por que zona subir a la Peña Ubiña Pequeña.

Y a su derecha Peña Ubiña Pequeña.

Entre las dos Ubiñas.

Siguiendo estas indicaciones conseguimos ascender  a la Peña Ubiña Pequeña por una zigzageante y pendiente subida en cuyo tramo final los bastones estorbaban y las manos ayudaban.

Compañero de ascensión.


En la subida coincidimos con un simpático grupo de chicas de los clubs de montaña San Melchor y Vetusta que después volveríamos a ver por la tarde en el refugio.

Cima de Ubiña Pequeña, la foto nos la ha enviado Julia (la de Vetusta). Muchas gracias.

Al fondo Peña Ubiña, nuestra primera cima del dia.

Entre La Grande y la Peña Cerreros, se encuentra el alto de Terreros, por el que se sube de la Vega de Meicín.

Como íbamos bien de tiempo y las nieblas nos estaban dando tregua, nos animamos también a subir a Peña Cerreros para desde allí descender a la nube y coger camino de vuelta al Meicín.

Peña Cerreos.

Peña Ubiña Pequeña desde la base de Peña Cerreos, que comenzamos a ascender.

Observamos la grande desde la cima de Cerreos, la última del día.

Nos acompañan las mariposas.

Ya en el refugio, con las chicas de San Melchor y Vetusta, que van de paso.

miércoles, 25 de julio de 2012

130º Aniversario de la Fundación del Judo Kodokan.


El pasado fin de semana han finalizado en Villaviciosa de Odón (Madrid) las Jornadas técnicas para pase de grado (de 1º a 6º DAN) con motivo del 130º aniversario de la fundación del Judo Kodokan.

La escuela de Judo Inokuma de Guadalajara ha estado presente en las mismas, contando con Carlos entre los Maestros de dichas jornadas, y con Agustín, Enrique, David, Alberto, Blanca, Chema, Miguel, Pepe, Raquel e Ignacio como asistentes.


Cabe destacar que se han obtenido los siguientes nuevos grados entre los asistentes:

5º DAN: Enrique, Alberto y David. Han trabajado especialmente Ju No Kata
4ª DAN: Chema y Miguel. Trabajo de Kime No Kata.
2º DAN: Pepe, Raquel e Ignacio. Trabajo de Nague No Kata.


Las jornadas además han servido para formar equipo entre los componentes de la escuela. Han sido muchas horas juntos dentro y fuera del tatami, compartiendo no solo Judo sino también experiencias personales.

Ignacio escucha atentamente los consejos del maestro.


miércoles, 18 de julio de 2012

Galarleiz 2012 Mendi Maratoia


“…Después de tanto tiempo al fin te has ido… y en vez de lamentarme he decidido…tomármelo con calma…” 

Así dice la canción de Sabina y así decidí tomarme la maratón alpina de Galarleiz después del petardazo del Ocejón. 


Además durante las semanas anteriores había por fin entrenado siguiendo una planificación, en la que cada semana hacía por lo menos un par de días seguidos de carrera, uno de ellos por la Peña Hueva y otro por la sierra del Ocejón, y al menos otro día mas de bici de montaña, por aquello del entrenamiento cruzado de trabajo aeróbico sin machacar pies y rodillas.

Siguiendo los consejos de Montero que últimamente aplica en la larga distancia decidí entrenar, y en su momento correr la carrera cuidando los pies, acortando los pasos a un ritmo cercano a los 180 pasos por minuto, tanto de subida como de bajada. Es un trotecillo que recuerda al paso ligero, paso “trail”, que permite conservar energía y reduce la intensidad de los impactos en las piernas. Algo tiene que ver con los Tarahumara.

Tras hacer noche en Amurrio me planté en la línea de salida de esta carrera junto a Roberto, con el que viajé el sábado a Vizcaya. Tras aquella estaba también Julio del CMG, y algunos otros conocidos como Belén, Mario y otros. Además Rober y yo estrenábamos la equipación del Club para montaña. 



La carrera transcurre por toda la sucesión de montes que hay desde San Pelayo (Burgos) a Zalla (Vizcaya), cubriendo una distancia de 42 Kilómetros con unos 4200 m de desnivel acumulado (unos 1700 m de desnivel positivo y unos 2500 m de negativo). 


Salgo despacio en la carretera de 1,5 kilómetros iniciales. Los primeros kilómetros de subida me hacen ganar posiciones y nos suben a las nubes por lo que el paisaje que vemos se reduce a unas decenas de metros. El terreno es poco técnico, pista, pastizal, turbera… se hace fácil de transitar y de trotar. En los collados me subo la cremallera de la camiseta y busco el abrigo de algún grupo, que voy abandonando para coger al grupo siguiente hasta que entro en calor en algunos segundos. Luego la niebla nos abandona y el día nos muestra un paisaje verde, vertical pero con la amabilidad que tienen los paisajes montañosos del País Vasco. Transitamos por una senda aérea al borde de unos estratos cortados a plomo sobre una interminable ladera verdísima.

En las subidas se repite el ritual, corredores que se han empleado a fondo en las primeras bajadas parecen muertos vivientes, que van quedando atrás para no volver. Así coincido con Julio, con quién llegaré a la marca de medio maratón en 2:18. Un poco más adelante paro en boxes y él sigue adelante. Ya no le volveré a ver hasta final de carrera. Cuando reanudo la marcha noto ya el calor y la pérdida de la frescura que me ha acompañado hasta ahora. Sigo estando más cómodo en las subidas y cada vez más en comparación con los llaneos y bajadas. Lo más complicado que nos encontramos es alguna bajada herbosa con mucha pendiente, y me empiezan a doler los pies, en parte por el calzado que he elegido (Salomon Speed Cross: ¡¡Gracias Alberto!!), muy ligero pero algo blando en comparación con el que uso habitualmente (Salomon XT Wings).

En torno al km 35-39 se corre por una pista interminable de  bajada que se me hace un poco pestosa. Rober me contará que a él le parecía lo contrario, que volaba esos kilómetros adelantando a diestro y siniestro y que le vino de perlas. Me veo sobrepasado por algunos corredores con los que me veré mas tarde en el prado de Martintxu. Por fin llegamos al prado y me encuentro con una pendiente herbosa, no muy larga, del 31% y con rampas finales creo que del 38%. Me recuerda un poco a la subida de un corredor en una carrera de esquí de montaña. 

Aspecto del Prado de Martintxu en años anteriores.

El público que está sentado a los lados mirando hacia abajo forma un pasillo por el que resoplamos y vamos superando banderas que decoran la pendiente. Me veo fuerte en la subida y la supero motivado, detrás quedan corredores, marchadores y ciclistas de esta modalidad que suben con la bici al hombro o arrastrándola en zigzag por la ladera. Al llegar arriba me quedan 3 kilómetros y comienzo a trotar, notando por primera vez un amago de calambres en los músculos abductores y gemelos. Maldita ampolla de glucosa que me dieron abajo…al tomarla con un Powerade y al estar ya algo deshidratado creo que ha hecho efecto rebote. 

Camino unos metros y la sensación desaparece. Vuelvo a trotar y los kilómetros ya comienzan por el número 4. Los últimos 500 metros aprieto con ganas de llegar y entro por fin en meta en 4:47 

Me ha gustado mucho la carrera, el trato al corredor y la organización. Me apetece volver a visitar esos paisajes, y a ver si la próxima vez se puede venir Sandra que estoy seguro que le hubiera encantado correr por allí. 

Alguno le ha visto las orejas al lobo...

lunes, 2 de julio de 2012

viernes, 8 de junio de 2012

La montaña perfecta.


Somos más felices y disfrutamos más de las cosas cuando nos centramos en el presente. Sin embargo a veces es inevitable caer en la trampa del cerebro de estar en otro momento, y esto a veces hace que no disfrutemos a tope de lo que estamos haciendo.

Este año he recordado algo en el Ocejón (aprender es recordar, decía el filósofo). No importa lo bien que te haya ido en una carrera el año anterior. Cada momento es distinto y se debe correr con la cabeza en el presente. Este año salí muy rápido, demasiado, y claro en la subida mis piernas dijeron que no, que por ahí no, y mi cabeza seguía persiguiendo a una sombra que iba muy por delante, esa sombra era mi carrera del año pasado.


Sufrí como un perro en la subida, coroné y saludé a mi amigo Alberto de San Esteban de Gormaz, puntual un año tras otro en la cumbre. Como el primer sector me había ido mal lo intenté arreglar bajando más rápido, es decir haciendo más de lo mismo. El tramo técnico volé sobre las pizarras. Luego en la pista de vuelta la burbuja explotó y terminé la carrera caminando y lo que es peor sin disfrutarla.

Analizando la causa raíz veo que tuve unas expectativas por encima de lo realista y una mala gestión durante la prueba. Para corregirlo no hay nada como disfrutar de cada carrera como si fuera la primera vez y adaptarse a las sensaciones desde los primeros kilómetros. Verificaré si soy capaz de ello en el maratón de montaña de Galarleiz el 15 de julio.


Por lo demás sigo pensando que se trata de la prueba más bella de cuantas he corrido, es la de casa, la de mis amigos y amigas del Club Maratón, del Skimoguada, de la Tonda. La carrera de la organización entregada y generosa con Barbero a la cabeza, la de los amantes de esta montaña perfecta que es el Ocejón.

lunes, 28 de mayo de 2012

On the road again. Medio Maratón de Jadraque 2012


Esta carrera es una fiesta del Club Maratón Guadalajara y del atletismo provincial en general. El ambiente es bueno, la cerveza corre con libertad en la meta acelerando la hidratación y la relajación muscular y los podios siempre se llenan de atletas del club, este año el masculino copado por Rosado, Gerardo y J. Antonio. Los voluntarios de los pueblos te animan y te indican el camino y hay muchas caras conocidas dentro y fuera de la carrera. Por cierto enhorabuena y gracias a todos ellos.

Foto de la galería de velociraptor runner.

Solo puedo decir algo acerca de mis sensaciones en carrera este año, declaraciones que tomaré de mi amigo Roberto, al que se las he oído en alguna ocasión: 

-…Ahhrrrg!

Mi vuelta al asfalto me vuelve a confirmar que tengo alergia a esa superficie dura y bituminosa. Gemelos como piedras y piernas fundidas en una subida que apenas aporta un desnivel total de 220m. No me gustó la experiencia e incluso me tuve que parar a caminar junto a otro corredor un par de minutos. Reniego de la carretera.

Foto de la galería de velociraptor runner

La semana que viene nos vamos a la media de Montaña del Ocejón. Allí espero disfrutar del trail running sin pisar el asfalto, solo para cruzar la carretera de Majaelrrayo hacia las pizarras y la gayuba.

Foto de la galería de velociraptor runner

Agradecimientos por las fotos a Paloma y a Dani http://velociraptormp.wordpress.com/